Una taza Café Cubano
encierra siempre mucha historia y sabor:
La historia de la semilla
que, después de cruzar el océano, llegó
hasta el Caribe empujada por un sinfín de aventuras,
y encontró un enclave privilegiado donde florecer:
La Isla de Cuba.
El sabor de las grandes plantaciones
cubanas del siglo XIX que han sido declaradas por la UNESCO
Patrimonio de la Humanidad.
La historia de la esclava
y el caballero francés, cuyo amor puso nombre a la
plantación más famosa de Cuba.
El sabor de los "Cafés
conversatorios" de Santiago, Trinidad y La Habana, donde
se escuchaba a los artistas, narradores y poetas mientras
se degustaba una taza de café.
La historia de los hombres
y mujeres que cultivan y benefician el grano y que, desde
hace cientos de años, comienzan su jornada tomándose
un "buchito" de café.
El sabor de una Naturaleza
única, donde la caoba, el cedro, la majagua, el búcaro
y el piñón florido protegen con su sombra las
plantas de café para que el grano madure con la medida
exacta de sol.
La historia de quienes seleccionan,
clasifican y almacenan las cosechas en lugares donde el único
perfume permitido es el aroma del café.
El sabor de infinidad de recetas,
como las del Café Criollo, el Daiquirí Coffee,
el Mamá Inés o el Ogún Santero, que han
dado innumerables matices a la degustación del Café
Cubano.
La historia que usted mismo
puede vivir mientras saborea una taza de Café Cubano
en cualquier lugar del mundo. |